El poder de tus paradigmas, palabras y acciones

Hoy en día escuchamos hablar mucho acerca del poder de la palabra, cantidad de artículos, libros, vídeos y exposiciones motivacionales, que dicen que la palabra hablada tiene poder.

¿Será cierto?

Con todo respeto para los que exponen esto, pienso que esto no es una ley totalmente cierta y que por tanto no se cumple en todo tiempo. Imaginemos que todo lo que hablamos, que todo lo que proclamamos a los cuatro vientos, se cumpliera.

La verdad, es que el poder no estará en las palabras que decimos, si no en las acciones que tomamos a partir del pronunciamiento de las palabras.

Si bien es cierto, el poder que tienen las palabras es construir un marco positivo para tomar acción, pero el pronunciarlas por sí solas, no hará que algo suceda a menos que con toda proactividad nos  lancemos a lo que queremos hacer o alcanzar y que hemos pronunciado a través de nuestras palabras.
¿De dónde vienen nuestras palabras?

La forma en que los seres humanos observan su realidad e interpretan sus situaciones y circunstancias, generan la forma en que piensan, sienten y hablan acerca de las cosas. Los que ven amenazas, sentirán miedo, hablaran con miedo, pondrán excusas, y se paralizarán.

Los que ven oportunidades, hablaran con poder, harán declaraciones positivas y podrían ponerse en marcha, para alcanzar esas oportunidades.

Entonces,  aquí encontramos otro poder, el poder de la forma en que interpretamos las cosas, la forma en que pensamos acerca de las cosas, la forma en que sentimos acerca de las cosas y esto generará la palabra, que viene a ser la chispa que podríamos usar para encender las acciones que debemos tomar.

Así que hay todo un camino que seguir en la construcción de nuestros paradigmas, para que eso que llamamos el poder de las palabras, realmente tenga fruto al convertirlo en acciones,  que nos lleven a donde queremos estar.

No basta con hablar, no basta con soñar, no basta con hacer planes, lo único que importa son las acciones que hacemos al final, sin embargo, todo comienza en la forma que estamos observando nuestro mundo, porque de esto dependerán nuestras acciones y de esas acciones al final de todo, dependerán nuestros resultados.

” Pero lo que sale de la boca viene del corazón”
Jesucristo

Así que analiza los resultados que estás teniendo, si estos resultados no son los que quieres en tu vida, necesitas un proceso de Coaching. Esto para poder encontrar nuevas formas de observar, que harán que tus pensamientos y tu emocionalidad sean transformados, lo que va a generar una nueva forma de hablar, que podría llevarte a tomar acciones y obtener diferentes resultados.

Para que todo esto suceda es necesario que la persona tenga un equilibrio entre su  ser y su hacer, que tenga una verdadera armonía en sus pensamientos y emociones, que las palabras que salen de su boca no sean guiadas por las modas que hay hoy en día en los libros de motivación y las predicaciones religiosas, que se enfocan solo en declarar, sino que verdaderamente salgan de un ser que ha sido transformado, de una hacer que está perfectamente orientado, de una persona que está observando el mundo de tal manera que puedo decidir sobre sus acciones, para que más allá de sueños, establezca cosas reales en su vida.

Lic. Adrián Rojas
Master Coach
Coaching de vida, empresarial y Educativo
adrianrojas@cslat.net

Publicado en Artículos.

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