Respetar y amar a tu propia persona, es tu prioridad

Tener cuidado de tu persona interior, es tan importante como tu alimentación y aseo diario, sin embargo muchas personas están más pendientes de estos asuntos físicos, que de la salud emocional y espiritual. Muchas veces se cuida más la apariencia física, el ornato y limpieza, cosas que no están mal, si no se descuidara el desarrollar la belleza interior.

Te invito a examinarte hacia adentro, hacia el autoconocimiento de tu mente, de la forma en que te emocionas y los sentimientos que tienes. Examinar en qué forma te sientes a nivel de tu espíritu, ¿Estás vivo o viva espiritualmente hablando? ¿Eres consciente de que existe esa parte dentro de tu persona?

Reflexiona en la forma en que procesas tus pensamientos, los recuerdos y la forma en que estás usando tus experiencias pasadas para vivir y construir tu persona.

¿Eres consciente de lo que proyectas a los demás? Toma en cuenta que lo que se relaciona con los demás, no es tu parte externa solamente, las personas también interactúan con ese ser interior, del cual debes ser consciente en el proceso de desarrollarlo.

La persona que eres no está estática, está en crecimiento constante, sin embargo la mayoría de personas se van desarrollando sin ningún control, sin ser conscientes de cómo se construyen, e inclusive aun siendo adultos, entregan a otros la responsabilidad de esa construcción de su propia persona.

Es necesario que la construcción y desarrollo de nuestra persona esté siendo gestionada con una actitud responsable, consciente e intencional.

Así que respetar y amar tu persona implica procesar y entender tu pasado, traducido en experiencias, en una forma saludable, que produzca crecimiento, aprendizaje y sabiduría para la construcción futura de tu ser, utilizando para esto, tus talentos, capacidades e inteligencias, aspectos de los cuales también deberías ser consciente.

Eres una persona con dignidad, con capacidad de amar y ser amado o amada, por lo que debes respetarte y trabajar por el respeto de otros hacia tu persona, sin que esto represente convertirte en una persona agresiva, pero sí firme, a esto le han llamado autoestima, sin embargo yo iría más allá pensado en el desarrollo de lo que vamos a llamar, el carácter de la persona.

Los resultados que vas a obtener de acciones destinadas a amarte y respetarte, genera en forma natural acciones destinadas a amar y respetar a las otras personas.

La autoestima obedece al grado y valor que te das a ti mismo o a ti misma, mientras que el carácter, es la disciplina mental que te permite realizar acciones orientadas a priorizar el amor y respeto por tu persona y la de los demás, mediante valores establecidos como práctica cotidiana.

Para mejorar en este aspecto, te invito a procesar correctamente la información que tienes de tu propia persona, información que generalmente has ido recogiendo a través de la historia de tu vida, sea esta corta o larga.

Cuando digo, procesar correctamente, me refiero a la necesidad de evaluar expresiones y creencias internas que tienes acerca de tu persona, implica ser consciente, de cómo te maltratas cuando las cosas no van bien y entender cuáles son los rótulos que te pones en esos momentos, y saber de dónde vienen estos y desde cuándo están presentes en tu vida.

Es importante este ejercicio, ya que todas estas cosas que te menciono, ocasionan el desarrollo de creencias que se fijan en tu mapa mental, de tal forma que te obligan a observar el mundo y a ti mismo(a) de una única manera, así que de acuerdo a como te observas y observas el mundo, así serán tus acciones y en consecuencia los resultados que estás obteniendo en tu vida.

En nuestros procesos de Coaching, ayudamos a las personas a cambiar la forma en que observan el mundo y a sí mismos, ya que de esta manera sus acciones empiezan a cambiar y así comienzan a obtener resultados diferentes a los que actualmente tienen en su vida social, familiar, profesional y por supuesto en su vida y relación consigo mismos(as).

Te invito a tratar de observarte a través de los ojos de otras personas y en lugar de sentirte mal por lo que consideras es una injusticia o un error, trata de entender cuál es la razón por la que te ven de esa forma. Posiblemente descubrirás aspectos y conductas internas que generalmente están provocando esta situación.

Si puedes hacer este ejercicio, de verte a través de los ojos de otro pregúntate:

Si te conocieras hoy por primera vez ¿Cuál sería la impresión que te llevarías de esa persona?

Si alguien te preguntara como es esa persona que conociste ¿Qué aspectos muy específicos contarías de tus primeras impresiones?

¿Qué opiniones negativas expresarías a los demás acerca de esa persona que estás observando?

¿Cuál es la razón por la que crees así de esa persona?

¿Cuáles son los aspectos más importantes que destacarías de tu relación con esa persona?

¿Te atreverías a hacer algún juicio de esa persona?

De lo que descubriste al verte con los ojos de otro

¿Qué aspectos consideras que son ciertos y cuáles no?

Ya que esa es la observación que al final y al cabo estás haciendo de tu propia persona

¿Cuáles son los cambios y transformaciones que te gustaría realizar en tu vida?

Hasta la próxima semana…

Lic. Adrián Rojas
adrianrojas@cslat.net

Publicado en Artículos.

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